Algunas plantas nos acompañan en silencio, pero llevan consigo una larga tradición. El geranio, al que hildegarda de bingen dedicó especial atención en sus escritos, es una de esas hierbas fascinantes. En este artículo vamos a ver qué escribió la gran experta en plantas sobre la llamada “hierba de la gracia de Dios” y por qué sigue despertando tanta curiosidad hoy en día.
¿Qué es el geranio?
El geranio – conocido botánicamente como Geranium pratense aut rob. Wiesenstorchschnabel o también hierba de San Roberto – es una planta silvestre y delicada que suele encontrarse en los bordes de los bosques, jardines o entre muros antiguos. Tiene pequeñas flores carmín y hojas finas en forma de mano, que al frotarlas desprenden un aroma peculiar. Por este olor, muchos la llaman también “geranio apestoso”. Pero detrás de esta discreta hierba se esconde una planta con mucha tradición, sobre todo en la herbolaria según hildegard.
hildegarda de bingen sobre el geranio
hildegarda de bingen no solo fue una abadesa talentosa, sino también una experta en plantas muy sabia. En sus escritos describe el geranio como una planta más bien fría que cálida, y la relacionaba con el tema del equilibrio. Es especialmente interesante lo que transmitió sobre su relación con el corazón y el alma:
“Quien tiene molestias en el corazón y siempre está triste, que tome geranio y un poco menos... y lo machaque. Este polvo debe comerlo a menudo con pan, y su corazón se fortalecerá y se alegrará...”
Para hildegard estaba claro: cuando los jugos vitales del cuerpo – es decir, calor y frío – no están en equilibrio, eso afecta a toda la persona. En su enseñanza describía cómo el geranio podía equilibrar estos opuestos internos. Una tradición fascinante que sigue tocando a muchas personas hoy en día.

El geranio y la tristeza según hildegard
La tristeza puede quedarse muy dentro del cuerpo. Algunas personas la sienten como un peso en el pecho, otras como un cansancio constante o un nudo en la garganta. hildegard veía en estos sentimientos no solo causas emocionales, sino también físicas; en su enseñanza hablaba de un desequilibrio de los jugos corporales.
Justo en esos momentos, hildegard describía el geranio como una planta de especial importancia. En sus escritos lo recomendaba en combinación con otras hierbas y pan como “portador”: una receta pensada para cuerpo y alma. Una idea bonita que muestra lo integral que era el pensamiento de hildegard.
Uso del geranio según hildegard
hildegard recomendaba en sus escritos mezclar el geranio seco y machacado con otras hierbas y espolvorearlo sobre pan. Decía que había que comerlo dos o tres veces al día. Esta tradición es sencilla y fácil de aplicar en el día a día, muy en el espíritu de la enseñanza de Hildegard: natural, suave y sin complicaciones.
También puedes usar la hierba en mezclas de té o como tintura, aunque la receta original sobre pan es la que más destaca en los escritos de Hildegard.
La hierba de la gracia de Dios en la tradición herbolaria
Mucho antes y también después de hildegard, el geranio era conocido en la tradición herbolaria. También se le llamaba “hierba de la gracia de Dios”, porque se creía que era un regalo del cielo. Se han transmitido diferentes usos tradicionales que se describen en antiguos libros de plantas.
La planta contiene taninos, un principio amargo y un poco de aceite esencial, lo que explica su aroma característico. Sigue siendo un clásico en muchos libros antiguos de hierbas y sigue fascinando a quienes se interesan por el mundo vegetal.
Por qué las tradiciones antiguas de plantas siguen fascinando hoy
En una época donde todo es rápido, ruidoso y tecnológico, viene bien volver a lo sencillo. A plantas que no llaman la atención, pero que fascinan en silencio. El geranio es una de ellas: discreto, pero lleno de historia.
Quizá hoy sea más importante que nunca redescubrir hierbas como esta, no solo como ingrediente, sino como un lazo con una tradición de siglos. Las palabras de Hildegard nos invitan no solo a leer, sino a maravillarnos. Y quién sabe, quizá a ti también te alegre descubrir el mundo vegetal de Hildegard. Descubre también nuestras hierbas y especias según la enseñanza de Hildegard.