El Dr. Hertzka nació en Bad Gastein, en la región de Salzburgo. Su padre, el Dr. med. Josef Hertzka, era médico de balneario y de la comunidad de Bad Gastein. Gottfried Hertzka estudió en Viena y se doctoró en medicina el 15.7.1938, casi al mismo tiempo que la invasión del ejército alemán en Austria, un hecho traumático para el joven médico. En esa época también tuvo sus primeros contactos con los textos en latín que trataban la parte naturalista de los escritos de Hildegard. Su interés por hildegard se despertó durante sus estudios de la literatura de Paracelso, quien encontró su último descanso en Salzburgo.
Durante su formación como médico militar, el Dr. Hertzka se enteró de la eutanasia practicada por los nacionalsocialistas, el asesinato sistemático de personas con enfermedades mentales y discapacidades, lo que lo llevó a entrar en conflicto con las autoridades. Su postura íntegra le costó nueve meses en un campo de concentración. Al final de la guerra, tras escapar de ese horror, el Dr. Hertzka se dedicó por completo a la enseñanza hildegard de Bingen y consagró su trabajo a investigar y aplicar sus conocimientos tradicionales.
El Dr. Hertzka, que ya estaba convencido de que la espelta jugaba un papel central en la enseñanza de Hildegard, buscó su residencia permanente en las zonas tradicionales de cultivo de espelta en el sur de Alemania, y finalmente la encontró en Constanza. En la plaza Gebhardsplatz abrió una consulta de medicina general. Por fin, el Dr. Hertzka pudo poner en práctica los conocimientos teóricos que había adquirido sobre la enseñanza de Hildegard. A partir de 1955, contó con la colaboración de un farmacéutico amigo de Constanza, que elaboraba las distintas recetas hildegard para los pacientes de la consulta del Dr. Hertzka, especialmente el famoso elixir de perejil a base de vino, miel y perejil. En esa época también se establecieron los primeros contactos con la empresa JURA en Constanza; siendo la única empresa farmacéutica de la región que, desde 1925, fabrica productos según recetas tradicionales, era casi una consecuencia lógica. Además de su trabajo en la consulta, el Dr. Hertzka fue también colaborador científico de JURA entre 1960 y 1965.
Las experiencias con las recetas hildegard no tardaron en llegar y, a partir de los testimonios y fichas de pacientes, en 1970 nació “Así sana Dios”, el primer manual para aplicar las enseñanzas de Hildegard. Desde entonces, solo de este libro pionero se han vendido 19 ediciones con casi un cuarto de millón de ejemplares. En la consulta del Dr. Hertzka en Gebhardsplatz, pacientes de toda Europa acudían en busca de ayuda. Así, era inevitable que la demanda de productos hildegard superara la capacidad de producción de una farmacia. Solo la compleja receta del elixir de lenteja de agua ya suponía un reto, sin mencionar la elaboración de ungüentos a gran escala.
Por esta razón, en 1984 el Dr. Hertzka encargó a la empresa JURA la producción de sus recetas hildegard, haciéndolas accesibles a todas las farmacias interesadas. El Dr. Hertzka se volcó con entusiasmo en la difusión de la enseñanza de Hildegard. Aquí vio una gran oportunidad para unir (de nuevo) tradición y espiritualidad. A pesar de muchas dificultades, defendió la herboristería, las recetas y a las personas. Cuanto mayores eran los obstáculos, mayor era su compromiso.
De esta tensión surgieron numerosos libros con los que el Dr. Hertzka acercó la enseñanza hildegard de Bingen a un público amplio: “Así sana Dios”, “Milagro de la Medicina de Hildegarda”, los “Secretos de cocina...”, la “Medicina de las piedras preciosas...”, el “Manual de la Medicina de Hildegarda” y la “Gran farmacia hildegard”. Estos libros transmiten la sabiduría de Hildegard y buscan ser una guía para una vida más consciente. Descubre también nuestra selección según la enseñanza de Hildegard, en la tradición del Dr. Hertzka y JURA desde 1984.